19 May 26

Nuevas directrices de la UE para combatir el comercio ilícito: cooperación entre operadores y autoridades aduaneras

Las redes criminales aprovechan cada vez más el comercio legítimo para introducir mercancías ilícitas, utilizando métodos sofisticados que combinan manipulación física, uso indebido de sistemas y explotación de vulnerabilidades operativas. Este contexto obliga a las autoridades aduaneras a complementar los controles tradicionales con inteligencia, tecnología y, sobre todo, una cooperación más estrecha con los operadores económicos, que son quienes tienen una visión más completa de su cadena logística.

En este marco, la Comisión Europea ha publicado recientemente una guía de orientación “AEO – Customs cooperation to detect, report and react to suspicious activities” centrada en reforzar la cooperación entre aduanas y empresas, con independencia de que cuenten o no con el estatus de Operador Económico Autorizado (OEA) a través de diferentes propuestas.

El objetivo es claro: mejorar la capacidad colectiva para detectar, comunicar y reaccionar ante actividades sospechosas relacionadas con el comercio ilícito y el crimen organizado.

Detectar, notificar y reaccionar ante actividades sospechosas

Esta guía no vinculante articula, con carácter orientativo, una línea de actuación operativa, estructurada en tres fases consecutivas, que puede ayudar a los operadores a establecer procedimientos, procesos y buenas prácticas:

  • Detectar errores, irregularidades y posibles actividades sospechosas
  • Reportar la información relevante de forma oportuna y segura
  • Reaccionar, incorporando el aprendizaje para aumentar tanto la resiliencia como la calidad y frecuencia de las denuncias que remite a las autoridades aduaneras

La guía no introduce nuevas obligaciones, pero aclara y amplía el alcance práctico de las ya existentes en la legislación aduanera de la Unión, ofreciendo un marco operativo para transformar la información recogida por el operador en un activo de prevención.

Para ilustrar cómo puede aplicarse en la práctica, tomemos un escenario frecuente y verosímil en la operativa diaria: la manipulación no autorizada de un contenedor en una terminal.

Durante una operación rutinaria, se detectan indicios de que un contenedor ha sido manipulado sin que conste autorización ni registro operativo. No existe aún certeza de un acto ilícito, pero la anomalía podría romper la trazabilidad normal de la carga y plantea dudas razonables sobre su integridad.

Este tipo de situaciones es precisamente el punto de partida de la línea de actuación que puede activar este marco operativo de cooperación.

Detectar: identificar señales más allá de una simple incidencia operativa

En la fase de detección, el elemento clave no es “ver algo raro”, sino distinguir entre una mera incidencia operativa y una señal relevante para la integridad de la cadena. En la práctica, los operadores son quienes observan el flujo real de mercancías y sistemas, por lo que su capacidad de detección temprana resulta esencial.

Las señales susceptibles de atención pueden manifestarse tanto en el plano físico (instalaciones, contenedores, accesos) como en el plano digital, incluyendo la seguridad de los datos y de los sistemas. La detección eficaz implica ampliar el foco y reconocer que las amenazas no se limitan únicamente a la mercancía.

En este sentido, la guía insiste en implantar procedimientos internos estructurados de detección y reporte de actividades sospechosas, evitando que la identificación de riesgos dependa únicamente de apreciaciones individuales.

Una vez identificada la señal, la información debe llegar a tiempo. Si los canales de comunicación son lentos o difusos, el valor preventivo se pierde. Por ello, resulta clave que los operadores cuenten con procedimientos internos claros, sistemas informáticos adecuados y puntos de contacto 24/7, capaces de gestionar alertas urgentes.

En este contexto, la guía recomienda que los operadores dispongan de mecanismos de denuncia anónima (whistleblowing), tanto internos como externos, para compartir información:

  • Un sistema interno de whistleblowing dentro de la empresa permite una identificación y mitigación tempranas de riesgos antes de que escalen a la cadena de suministro.
  • Los mecanismos externos complementan esta capacidad, especialmente si existen dudas sobre si el conspirador interno tiene posición de influencia dentro de la organización.

En casos como la manipulación no autorizada de un contenedor, estos mecanismos contribuyen a reforzar la integridad de la cadena logística, también frente a riesgos que pueden tener origen interno.

El intercambio de información debe reforzarse de forma gradual y estructurada, siempre dentro del marco legal aplicable, especialmente en materia de protección de datos. No se trata de compartir todo, sino de cooperar de manera ordenada y compatible con las obligaciones existentes, algo especialmente relevante para operadores OEA.

Desde un punto de vista práctico, el reporte puede entenderse en dos planos complementarios:

  • una alerta temprana, para actuar con rapidez;
  • y, cuando proceda, un intercambio más estructurado, que permita contextualizar el incidente y mejorar la gestión futura.

Reaccionar: aprender del incidente y reforzar la resiliencia

La fase de reacción va más allá del cierre del incidente. Su valor reside en convertir la experiencia en aprendizaje. La cooperación continuada permite revisar controles, ajustar procesos y reforzar medidas de seguridad, reduciendo riesgos operativos y reputacionales.

Entendida como un ciclo interno de mejora continua, la reacción implica preguntarse qué controles pueden reforzarse, qué señales deben incorporarse a los sistemas de alerta y qué aprendizajes pueden compartirse, cuando corresponda, con otros actores de la cadena logística. Este enfoque favorece una cooperación dinámica y sostenida, especialmente en relaciones consolidadas como las asociadas al estatus OEA.

Cooperación bidireccional entre aduanas y operadores

Un elemento diferenciador de esta guía respecto a iniciativas anteriores es su apuesta por la bidireccionalidad: las aduanas no solo reciben información de los operadores, sino que también comparten con los operadores de confianza información de inteligencia relevante para que estos puedan mejorar sus propias capacidades de detección.

Operador → Aduana Aduana → Operador
↑ El operador notifica… ↓ La aduana comparte…
• Actividades sospechosas detectadas en instalaciones o flujos logísticos • Tendencias criminales actuales y modus operandi
• Manipulaciones no autorizadas de mercancías • Análisis de riesgos y amenazas emergentes
• Incidentes de seguridad: intrusiones físicas o cibernéticas • Análisis post-incidente de vulnerabilidades explotadas
• Conductas indebidas de empleados o socios • Alertas sobre envíos fraudulentos o partes sospechosas
• Transacciones financieras irregulares • Orientación para reforzar controles específicos
• Dificultades de cumplimiento aduanero

Al compartir esta información, el sector está más preparado para identificar las amenazas emergentes y existentes y comunicarlas a las autoridades. Este flujo de información también podría incluir análisis posteriores a los incidentes y las conclusiones derivadas de ellos. Esta colaboración con las autoridades aduaneras contribuye a aumentar la seguridad, impulsar el crecimiento económico y aumentar la eficiencia para todas las partes implicadas.

Cómo y qué comunicar a las autoridades aduaneras

Un aspecto clave, que recuerda la guía, es que los ejemplos o listas de referencia no son checklists cerrados. Estas referencias tienen un propósito ilustrativo: ayudar a identificar patrones y situaciones relevantes. Utilizarlas de forma rígida puede llevar tanto a ignorar señales importantes como a reportar de forma mecánica y sin criterio. El enfoque adecuado pasa por aplicar juicio profesional dentro de un marco de cooperación estructurada.

La guía también establece que la notificación a la aduana debe realizarse con la mayor rapidez posible, usando los canales seguros que cada autoridad nacional designe. El contenido mínimo recomendado para cualquier notificación de actividad sospechosa es el siguiente:

  • Descripción de la transacción irregular, la actividad sospechosa o la manipulación no autorizada de mercancías.
  • Lugar, fecha y hora de la detección.
  • Identificación de las partes involucradas, si es posible: descripción de personas, organizaciones, etc.
  • Medios de transporte implicados: vehículos, contenedores, buques, aeronaves u operaciones en línea.
  • Cualquier otro detalle relevante o documentación justificativa disponible.

De forma voluntaria y previa solicitud aduanera, los OEA pueden facilitar información sensible adicional, como nombres de proveedores de servicios, planes de carga y tráfico, sistemas de seguimiento y rastreo, o acceso a sus sistemas de videovigilancia.

La información debe tener cobertura nacional y europea

La guía enfatiza un punto crítico para la efectividad del sistema: la información compartida entre un operador y su aduana nacional no puede quedarse en el nivel local, regional o nacional. Toda información relevante debe transmitirse al Sistema Europeo de Gestión del Riesgo Aduanero (CRMS), a través de los puntos de contacto designados, para garantizar una cobertura y una respuesta coordinadas y efectivas ante amenazas que son transnacionales por naturaleza.

Esta información al CRMS es especialmente relevante para operadores que gestionan cadenas logísticas que atraviesan múltiples fronteras intracomunitarias o puntos de entrada exteriores a la UE, ya que la detección de una anomalía en un punto de la cadena puede ser la pieza que complete el análisis de riesgo en otro Estado miembro.

Estas directrices deben entenderse como un impulso a la cooperación operativa entre empresas y autoridades, no como la introducción de nuevas obligaciones. La legislación aplicable y las instrucciones nacionales siguen siendo el marco de referencia.

Así la guía se presenta como un documento vivo que evolucionará conforme los actores ilícitos adapten sus métodos, y anticipa que la reforma aduanera de la UE proporcionará el marco legal definitivo para institucionalizar este intercambio de información.

Más información

New EU guidance promotes cooperation between customs and businesses to tackle illicit trade

Lucha contra el comercio ilícito : una visión general de la contribución de la OMA

AEO legislation and management instruments

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